sábado, 18 de octubre de 2008

Aquellos...



Los sábados son miércoles

El domingo es lunes

CLANDESTINA

Incidencia cotidiana

Tiempos sin límites

Tiempos con piel

(gobernabilidad del tiempo producida por aquellos ojos)

Voy a la montaña

los fantasmas colisionaran con los monstruos,


Con garras, indicios de agarrar,
de tener garras

Voy porque huyo...
Huyo porque voy...
Voy al colosal silencio
Refugio
Un veneno de voces imposibles
de velocidades implacables
Regreso a la vagancia de no detener la espera
embrujo extravió
(aquellos ojos son lo doliente).

domingo, 28 de septiembre de 2008

ASIMETRIAS


El cuerpo un estigma
cuerpo preciso
Dentro de él lo frágil (el límite)
Lo fuerte (l
o de afuera)
Polisémico





Quien te creo venció los parámetros
Enmudeció a la soberbia
Colmando de tonalidades rufianas
Despreciando cual máximo arte
Nutre de destiempo a los tiempos asegurando
miradas (extravio en la divinidad)





Dejarme
Dejarte
Dejarnos
Desarmar
Desanimarse ahondar en las fiacas de las sonrisas
Dejarme el alma
No me escribas (dijo)


Desorintada, sin la linealidad de las palabras, NIEGO LO DOLIENTE

jueves, 18 de septiembre de 2008

OVERWHELMED


Siempre, pregunto ¿Quién te creo venció los parámetros?. Ante todo la tempestad, sigue, esa cotidianeidad es como un bandidaje que arrasa, consume, carcome, corroe, corrompe dejando lo bueno y lo malo: el Vacio. Así en la soledad un jacobino viraje hace que todo se despierte en asimetría.
Que el bailarín, el peligro y los barriletes, ni el bailarín sin sofia, ni sofia sin el bailarín!!!
Hay días que pienso y me adelanto determinado el lugar donde hay que dejar atras las evidencias.
un mutante tumultuoso instante
la RISA es lo que queda

martes, 2 de septiembre de 2008

lunes, 11 de agosto de 2008



Cuando estuche esto:


http://es.youtube.com/watch?v=Vlci-kCEaKE


Surgió dedicarle unas palabras... un desvelo ...


Sinfonía N° 9 de Antny Dvorak

Como atrapar el cuarto movimiento en letras. Si es como un cuarto que anuncia, sin saber pronunciar esas letras. Donde un orden, un desorden tempestean por abisorar el horizonte, no hay espacio para ambos. Dos potencialidades lanzan sus fuerzas a la batalla del allá.
Dejándose la pluma y la lengua para lengüetear, anidando los ojos captándolos. Cortándolos entre los resquemores de salir a cazar ojos y sentirlos propios olvidando que los ojos están en todos los lugares. Desde un orillo se puede mirar, desde un árbol vociferando «bolio un cuore, un vino o nido».
No se sabe pero esos once minutos y escasos segundos transcurren en la ubérrima locura de querer hacer todo. De dibujar la paz y el avance de las fuerzas, a veces silenciosas, precavidas o furiosas prepotentes despertadoras del alba.
Se configura la mezcla cuya salida es el reve angelius. Aturdirse de Dvorak es impresionarse hasta la belleza, con asombros sombríos, contra los ríos donde no hay un moldavía, ni un Smentana.
PROXIMAMENTE HABLAREMOS DEL COLOR ESPERANZA.

viernes, 1 de agosto de 2008



DEL BAILARIN


I


Por las gominas
Por los atriles
Por los bandoneones
Brindo
Por el bailarín con pinceles en las piernas
El bailarín ante el latifundio de sonidos
Proclama la revolución
Escénico poseedor de los dones: la pasión
Así la mixtura de cuerpo, sonido, baile
Nos dejan tuertos de asombros
Nos dejan miopes del oído
Nos dejan sordo de sorbos

II

Huello la huella
Huelga de reclamos
Tiempos de lunfardo
Tangos consumados
Esfuerzo el de no llorar...


III
Desde las manchas
Desde las hachas del leñador
Desde los sombríos ojos del Gotan
Desde el encanto de la noche se arremete un tango
tango acobardado
acorralado en la tibieza de las sabanas
Salvación bajo la sensualidad
Saberes, pigmentos de cosmovisiones

IV

Hombre multitud de versos.
Con mancha de vino Hombre.
Hombre que marca remolinos, corte, ochos dando
Papeles de colores,
Dos pies son un pincel (Nadie duda).
Artista
(el sabe ser presencia, insistencia de la sentencia de sujetarse).
El bailarín es un alivio.

lunes, 28 de julio de 2008


Vuelvo y vuelvo al campo, al horizonte, a la planicie y despliego estos pies, adiestrando los sueños, adiestrando los interiores para deshollinar los miedos, los males de estas brujerías.
Apalabro al viento, a los cardos, las nubes. No hay mas que un par de ojos en la recepción un par de memorias y un secreto abollado en los delirios de los fuelles, tangamente la luz oscurece y vemos el cuerpo. Dos cuerpos que son mas que dos espejos reflejándose, son dos cuerpos que coaccionan los placeres, encardinando la gravedad, dos cuerpos imantados.
Efímeros despliegues curiosidades de la reflexión conjunta.